Los rebotes son una parte inevitable del envío de correos electrónicos, pero entenderlos es clave para mantener la efectividad de tus campañas de Email Marketing. En EnvíaloSimple, los rebotes se dividen en dos tipos: duros y blandos, y cada uno indica diferentes problemas en la entrega de tus correos. Este artículo te ayudará a comprender qué son los rebotes, cómo afectan el rendimiento de tus campañas y qué acciones tomar para mantener tu lista de contactos limpia y optimizada.
¿Qué son los rebotes en el envío de correos?
Los rebotes ocurren cuando un correo electrónico no puede ser entregado y es rechazado por el servidor del destinatario. Estos se clasifican en dos tipos:
Rebotes duros (Hard bounces): Ocurren cuando el correo se envía a direcciones que no existen, están inactivas, contienen errores en su escritura, entre otras. En estos casos, la entrega es permanentemente imposible.
Rebotes blandos (Soft bounces): Suceden por problemas temporales, como una bandeja de entrada llena, un servidor de destino momentáneamente no disponible, entre otras.
👉Los rebotes no se eliminan automáticamente de tus listas. Para mantener tu base de contactos actualizada, deberás hacerlo manualmente. Te mostramos cómo hacerlo paso a paso en este tutorial.
👉Ten en cuenta que los envíos dirigidos a cuentas de correo que rebotan también se descuentan del total, ya que el sistema primero intenta realizar el envío y luego recibe el rebote.
Comentarios
0 comentarios
El artículo está cerrado para comentarios.